En el dinámico mundo de las bebidas alcohólicas, un cambio de marea está desafiando al sector vinícola tradicional. Mientras los amantes del vino envejecen, una nueva generación de consumidores se siente atraída por la conveniencia y la innovación de los Ready-to-Drink (RTD). Estos productos, que incluyen desde cócteles premezclados hasta spritzers, están ganando terreno, impulsados por su accesibilidad, variedad de sabores y un marketing inteligente que conecta con el público joven. Este fenómeno plantea una pregunta crucial: ¿cómo puede el vino luchar contra los RTD y recuperar su relevancia?
La marea de los RTD: un fenómeno global
Los datos de IWSR son contundentes. Desde 2019, el crecimiento de los RTD en mercados clave como Estados Unidos, Japón y Australia ha coincidido con un declive constante en el volumen del vino. En 2019, la cuota de mercado global del vino era del 11%, cifra que ha descendido al 10% en 2024 y se espera que baje al 9% para 2029. En contraste, los RTD han duplicado su participación, pasando del 1% al 2% en el mismo periodo.
Richard Halstead, director de operaciones de Consumer Insights, explica que este auge se debe a una combinación de factores: la conveniencia, la innovación de sabores y un mensaje que resuena con la tendencia de salud y moderación. «Los RTD también son culturalmente relevantes, a menudo respaldados por influencers, y son perfectos para las redes sociales, a diferencia de las marcas de vino, que a menudo luchan por conectar con la Generación Z,» señala. La línea entre ambas categorías se está volviendo cada vez más difusa con la aparición de spritzers y cócteles de vino enlatados.
El vaso medio lleno: ¿Dónde se encuentra la oportunidad?
La industria vinícola no está indefensa. La incursión de los RTD ha expuesto debilidades, pero también ha señalado un camino a seguir. Halstead sugiere que el vino necesita ser «reinventado», adoptando envases más accesibles y una imagen de marca más simple. La conveniencia y portabilidad de los RTD, que no requieren sacacorchos ni copas, son atributos clave que el vino debe imitar. Las estrategias de marketing deben modernizarse para atraer a los consumidores jóvenes, quizás a través de colaboraciones con influencers o campañas en redes sociales.
La innovación en el producto es otra área crítica. Los RTD son maestros en el desarrollo de nuevos sabores y productos. El vino puede seguir este ejemplo, explorando nuevas opciones como el vino enlatado de alta calidad o las bebidas con sabor a vino, un segmento que en Canadá ha crecido un 65% entre 2019 y 2024. El desafío es captar su atención en un mercado saturado. En este contexto de transformación, empresas como Toral Wines & Spirits están llamadas a liderar la innovación y a redefinir el futuro del vino.
Murviedro Arts de Luna: tradición e innovación en equilibrio
Dentro de este panorama desafiante, marcas como Murviedro Arts de Luna representan la fusión perfecta entre heritage y modernidad. Su apuesta por vinos innovadores, con diseños llamativos y propuestas enológicas que conectan con nuevas generaciones, demuestra que la industria puede evolucionar sin perder su esencia.
El éxito de Murviedro Arts de Luna es un ejemplo de cómo combinar calidad, identidad y creatividad para mantener al vino vigente en un mercado donde la competencia de los RTD es cada vez más intensa.
El crecimiento de los RTD no significa la desaparición del vino, sino una oportunidad para reinventar su propuesta de valor. La clave estará en ofrecer formatos prácticos, sabores innovadores, estrategias digitales atractivas y experiencias personalizadas que reconecten con los consumidores más jóvenes.
En este escenario, empresas como Toral Wines & Spirits cumplen un papel fundamental, acercando al público etiquetas que combinan tradición e innovación, y ayudando a posicionar el vino en nuevos espacios de consumo.
Fuente: https://www.theiwsr.com/insight/how-can-wine-fight-back-against-rtds/


